domingo, 8 de junio de 2008

Mukhtar Mai

Cuando leí Deshonrada me costó mucho sacarme de la cabeza a esta mujer que veis aquí. Desde entonces no puedo evitar asociar Pakistán con tradiciones insoportables, inhumanas, horribles. Esta mujer tuvo el coraje de sentar en el banquillo a sus violadores. Tenía 30 años y, tal vez, esa circunstancia la ayudó a rebelarse con fuerza. Me enteré entonces de que existen tribus donde las mujeres son las encargadas de reparar las faltas de los hombres. Ante un conflicto y puesto que no tienen acceso a la Justicia oficial se someten a una especie de Consejo de hombres notables que, para variar, actúa en connivencia con los más ricos.
Pero el titular de hoy en el País me dejó helada: 15 niñas en pago por un burro. De nuevo estamos en Pakistán, pero esta vez no hay 30 años de vida y coraje; esta vez son niñas de entre tres y diez años de edad. Y cuesta leer hasta el final. Mucho.

1 comentario:

sofia dijo...

Es una auténtica putada de la vida nacer en un lugar asi.parece de la Edad Media pero por desgracia es de nuestros dias.!Cuanto han de evolucionar las mujeres en determinados lugares, aunque aqui sucede lo mismo en muchos circulos solo la cultura libera a la mujer. Es muy frustante.

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